Añada aceite vegetal a una sartén y caliéntelo a fuego medio. Cuando el aceite esté lo suficientemente caliente (debe chisporrotear inmediatamente al añadir un trozo), coloque con cuidado los trozos de pollo en la sartén. Fría el pollo durante aproximadamente
6-8 minutos hasta que todos los lados estén dorados y crujientes. Evite llenar demasiado la sartén; si es necesario, fría en varias tandas.