Primero, lave y seque bien las fresas, los arándanos y el plátano. Pele y corte el plátano en rodajas. Coloque todas las frutas en un recipiente apto para el congelador o en una bolsa de plástico para congelar y déjelas en el congelador durante al menos
3 horas hasta que las frutas estén completamente congeladas.